Virgen del Carmen de Paucartambo
Altiplano peruano
La Mamacha Carmen habita un territorio sagrado, atravesado por los antiguos ceques que, desde el Cusco, irradiaban el orden simbólico y territorial del Tahuantinsuyo incaico. La tradición cuenta que la imagen fue traída desde Europa y que, durante un conflicto, los indígenas atacaron a los esclavos negros que la transportaban. En medio del pleito, la imagen cayó al río Amaru Mayo. Más tarde, mediante sueños, la Virgen pidió a un indígena que la rescatara de las aguas. Así fue encontrada, y desde entonces, desde hace ya cientos de años, su culto permanece vivo.
En torno a ella, las calles del pueblo se transforman en un gran escenario ritual. Colores, máscaras, danzas y músicas despliegan una teatralidad impresionante que celebra la devoción hacia esta sagrada imagen, haciendo de la fiesta una manifestación de memoria andina, fe popular y continuidad ritual.